La Vicepresidenta confirmó que irá pese a no haber sido invitada por la Casa Rosada. Por su investidura, las autoridades avisan que le harán un lugar. El jefe de Gabinete confirmó que estará el sábado y busca mostrar que está firme en su cargo
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, confirmó que estará presente en Rosario para participar de los actos por el Día de la Bandera, pese a no haber sido incluida entre las autoridades invitadas oficialmente por el Poder Ejecutivo nacional.
La titular del Senado anunció su decisión a través de las redes sociales, donde expresó que asistirá a la ceremonia que se realizará en el Monumento Nacional a la Bandera. En su mensaje, destacó el vínculo personal y familiar que mantiene con la ciudad santafesina y señaló que considera un orgullo poder participar de una fecha tan significativa para la historia argentina.
La confirmación se produce en medio de la creciente distancia política que mantiene con el presidente Javier Milei y con el núcleo de funcionarios que integran el Gobierno nacional. Como ocurrió en otras actividades institucionales durante los últimos meses, la vicepresidenta no recibió una invitación formal por parte de la Casa Rosada para integrar la comitiva oficial.
Pese a ello, Villarruel decidió viajar igualmente a Rosario y participar de las actividades conmemorativas vinculadas al aniversario de la creación de la bandera argentina por parte del general Manuel Belgrano.
La organización protocolar de la ceremonia quedó en el centro de las especulaciones durante las últimas horas debido a la situación institucional que representa la presencia de la vicepresidenta sin formar parte de la delegación oficial del Gobierno nacional.
Desde distintos sectores vinculados a la organización del evento señalaron que, por su investidura como segunda autoridad del país, Villarruel contará con un lugar dentro del acto, aunque los detalles de su ubicación y participación serán definidos por las áreas protocolares correspondientes.
La celebración del Día de la Bandera constituye uno de los actos patrios más importantes del calendario argentino y tradicionalmente reúne a autoridades nacionales, provinciales y municipales en Rosario, ciudad donde Manuel Belgrano izó por primera vez la enseña nacional a orillas del río Paraná.
La presencia de Villarruel adquiere especial relevancia política debido a las tensiones que se han profundizado en los últimos meses entre la vicepresidenta y el entorno presidencial. Las diferencias quedaron reflejadas en distintos episodios institucionales y en la ausencia de convocatorias oficiales a actividades encabezadas por el Ejecutivo nacional.
A pesar de ese escenario, la vicepresidenta optó por confirmar su asistencia a la ceremonia, reafirmando su intención de participar de una de las fechas más emblemáticas de la historia argentina.
Mientras tanto, el presidente Javier Milei encabezará el acto central junto a integrantes de su gabinete y otras autoridades nacionales. La jornada estará marcada no solo por la conmemoración patriótica, sino también por la atención política que genera la coincidencia de ambos dirigentes en un mismo evento público en medio de una relación cada vez más distante.
La ceremonia en Rosario volverá así a convertirse en un escenario de fuerte interés institucional y político, donde la conmemoración de la creación de la bandera nacional convivirá con las señales que puedan surgir de la relación entre las máximas autoridades del país.





