La economía argentina alcanzó durante el primer trimestre de 2026 un nuevo máximo histórico de actividad, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento del 0,7% respecto del trimestre anterior y una expansión interanual del 2,3%, consolidando una tendencia positiva que se mantiene de manera ininterrumpida desde el segundo trimestre de 2024. Con este resultado, el indicador tendencia-ciclo acumuló ocho trimestres consecutivos de crecimiento.
El informe refleja un desempeño favorable en la mayoría de los sectores de la economía. Doce de las dieciséis actividades relevadas registraron aumentos en comparación con el mismo período de 2025. Desde el lado de la demanda, el principal impulso provino del sector externo, ya que las exportaciones de bienes y servicios crecieron un 9,8% interanual. También contribuyó el consumo privado, que avanzó un 2,7%, favorecido por una mayor disponibilidad de bienes importados, especialmente productos de consumo final y automóviles. Tanto el consumo privado como el PIB alcanzaron niveles récord en la serie desestacionalizada.
No obstante, algunos componentes mostraron resultados menos favorables. La formación bruta de capital fijo, indicador que mide la inversión en maquinaria, equipos y construcciones, registró una caída interanual del 11,6%, convirtiéndose en el dato más negativo del período. Asimismo, las importaciones descendieron un 7,5% y el consumo público se redujo un 0,9%.
Desde la perspectiva de la producción, los sectores primarios fueron los principales protagonistas del crecimiento. La pesca lideró la expansión con un incremento del 27,5% interanual, seguida por la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que creció un 18,1%, y la explotación de minas y canteras, que avanzó un 12,3%. Estas actividades aportaron más de un punto porcentual al crecimiento total de la economía.
La agricultura mantuvo la recuperación observada en los trimestres anteriores, consolidando un fuerte crecimiento luego de haber mostrado una evolución más moderada durante gran parte de 2025. Entre los servicios, la intermediación financiera registró una suba del 7,5%, mientras que los hogares privados con servicio doméstico crecieron un 6,3%. La construcción también mostró señales positivas con un incremento del 2,5%.
Otros sectores que contribuyeron al crecimiento fueron transporte, almacenamiento y comunicaciones, con una expansión del 2,3%, y hoteles y restaurantes, que avanzaron un 2,8%, impulsados principalmente por la actividad laboral informal. Las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler crecieron un 0,9%, mientras que los servicios sociales y de salud registraron una mejora del 0,5%, revirtiendo las caídas observadas durante gran parte del año anterior.
En contraste, algunos sectores continuaron mostrando dificultades. La industria manufacturera sufrió una contracción del 1,7% interanual, profundizando una tendencia negativa que comenzó durante la segunda mitad de 2025. También se redujo la actividad de la administración pública, con una caída del 1,4%, mientras que el comercio mayorista y minorista retrocedió un 0,3% y el sector de electricidad, gas y agua disminuyó un 1,1%.
Tras conocerse los resultados, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el nivel de actividad alcanzó un nuevo récord histórico y remarcó la continuidad del proceso de expansión económica. El funcionario subrayó que tanto el PIB como el consumo privado lograron máximos históricos y resaltó la amplitud del crecimiento, con la mayoría de los sectores mostrando mejoras respecto del año anterior.
A pesar de estos resultados positivos, los datos también muestran desafíos importantes, especialmente en materia de inversión, que acumula varios trimestres consecutivos de retroceso. De este modo, el desempeño económico del primer trimestre de 2026 presenta una combinación de fuerte crecimiento en sectores exportadores y de consumo, junto con señales de debilidad en la inversión productiva y en algunas actividades industriales, elementos que seguirán siendo determinantes para la evolución de la economía durante el resto del año.





