Ya hay otros dos sospechosos en prisión. Se trata de Claudio Barrelier y un amigo suyo. La mujer ya fue trasladada a la Jefatura de Policía para que declare.
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La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó una nueva detención. Soledad Andreani fue arrestada bajo la acusación de encubrimiento agravado y trasladada a la Jefatura de Policía de Córdoba.
Se trata de la tercera persona detenida en la causa, que ya tiene como principales implicados a Barrelier y a Osvaldo Fasseta, ambos investigados por presuntas maniobras de encubrimiento vinculadas al crimen.
Días antes de la detención, el abogado de la familia de Agostina, Carlos Nayi, había presentado ante la fiscalía una serie de elementos probatorios dirigidos contra Andreani. Según el letrado, la mujer habría colaborado con Barrelier en la logística posterior al hecho y facilitado el traslado del cuerpo hasta el descampado donde posteriormente fue hallado.
Nayi sostuvo que la propietaria del Ford Ka tenía conocimiento de la situación judicial que rodeaba a Barrelier cuando le entregó el vehículo. Además, señaló que la desaparición de Agostina ya era de público conocimiento y que la joven había sido vista ingresando a la vivienda del principal acusado.
Según la hipótesis de la querella, el automóvil utilizado para trasladar el cuerpo fue posteriormente lavado, circunstancia que también forma parte de la investigación.
“El mérito para investigarla existe y entendemos que debe determinarse su grado de responsabilidad. Consideramos que en algunos momentos pudo haber sido engañada, pero también que en otros incurrió en conductas que podrían configurar el delito de encubrimiento”, afirmó Nayi, quien además indicó que la acusada habría realizado un aporte logístico relevante para el acusado principal.
Tras conocerse el crimen, Andreani brindó declaraciones públicas sobre los hechos ocurridos el día de la desaparición de Agostina. En ese momento manifestó su sorpresa por lo sucedido y aseguró que nunca imaginó que Barrelier pudiera estar involucrado en un hecho de esas características.
La mujer explicó que mantenía una relación con él desde hacía algunos meses y aseguró que había descubierto posteriormente que le había mentido desde el inicio del vínculo.
Respecto al uso del vehículo, señaló que era habitual que Barrelier condujera su automóvil, por lo que no le resultó extraño que se lo solicitara ese día. Sin embargo, reconoció que le llamó la atención que se acercara a pedirlo después de más de una semana sin verse.
De acuerdo con su relato, Barrelier permaneció con el automóvil durante más de una hora. Ante la demora y la falta de respuesta a sus llamados, comenzó a preocuparse y llegó a pensar que podría haberle sustraído el vehículo.
Sobre el lavado del automóvil, sostuvo que fue realizado de la misma manera que se hacía habitualmente y negó haber advertido alguna situación sospechosa. Cuando volvió a utilizar el Ford Ka, aseguró que no observó elementos extraños en el interior, aunque sí percibió olor a cigarrillo.
Más tarde, ambos se dirigieron a comprar materiales para una obra que se realizaba en su vivienda. Durante ese momento, Barrelier recibió una llamada del padre de Agostina, quien posteriormente se presentó en el lugar.
Andreani afirmó haber estado presente durante esa conversación y señaló que le llamó la atención la seguridad con la que Barrelier respondió las preguntas. Según su testimonio, el acusado habló con firmeza y no mostró dudas mientras relataba lo ocurrido al padre de la adolescente.





