El Gobierno analiza una reunión de la mesa política para bajar la tensión tras la interna por la jueza Michelli

El Gobierno observa el horizonte político con la expectativa de que el inicio del Mundial 2026 reduzca naturalmente la circulación de noticias políticas en las próximas semanas. A una semana del comienzo de la Copa del Mundo, en el oficialismo creían que la atención pública estaría cada vez más concentrada en el evento deportivo y que las disputas internas tendrían menor espacio en la agenda mediática. Sin embargo, hasta el momento, esa previsión no se ha cumplido.

Hasta hace pocos días, distintos funcionarios destacaban que el escenario político atravesaba un período de relativa tranquilidad. Durante esas semanas, el Gobierno logró instalar en la discusión pública diversos indicadores económicos favorables y la investigación vinculada a Manuel Adorni parecía haber perdido fuerza en la agenda informativa. A esto se sumó la conmoción social generada por el caso de Agostina Vega, que desplazó parte de la atención mediática hacia otros temas.

En ese contexto, cuando se esperaba una semana de bajo voltaje político, Patricia Bullrich volvió a generar repercusiones al manifestar públicamente su rechazo al pedido de los hermanos Milei para retirar el pliego de María Verónica Michelli, candidata a integrar un tribunal oral en La Plata. Posteriormente trascendió que la senadora mantuvo una conversación telefónica con Javier Milei en la que puso a disposición su renuncia como jefa de bloque si el Presidente consideraba necesario un cambio en la conducción parlamentaria. Sin embargo, esa posibilidad nunca fue evaluada seriamente por el mandatario.

El episodio alimentó especulaciones sobre el futuro político de Bullrich dentro del oficialismo. No obstante, la propia dirigente se encargó de reafirmar su alineamiento con el proyecto presidencial. Desde su entorno insistieron en que su vínculo político es directamente con Javier Milei y remarcaron que se considera una socia política del Presidente más que una subordinada dentro de la estructura oficialista.

Las tensiones con Karina Milei, sin embargo, son reconocidas en distintos sectores del Gobierno. Para reducir el impacto público de los rumores, ambas dirigentes mantuvieron una reunión en la Casa Rosada. La imagen del encuentro fue difundida posteriormente por la propia Bullrich, acompañada por un mensaje que destacó el trabajo conjunto en favor de las transformaciones impulsadas por el Presidente.

Este conflicto se suma a otras disputas internas que atraviesan al oficialismo. Entre ellas sobresale la competencia de poder entre el círculo cercano al asesor presidencial Santiago Caputo y el sector vinculado a los Menem, especialmente a Martín Menem. Estas diferencias se reflejan en las discusiones de la denominada Mesa Política, el ámbito donde se coordinan las prioridades legislativas y las negociaciones con sectores de la oposición.

En este escenario, dentro del Gobierno consideran posible la convocatoria a una nueva reunión de la Mesa Política durante las próximas semanas. La intención sería transmitir una imagen de cohesión interna, similar a la que se buscó mostrar en el encuentro realizado el 26 de mayo en el despacho de Manuel Adorni, donde participaron todos los principales referentes del espacio.

Algunos integrantes del oficialismo consideran que la controversia generada por Bullrich resultó inoportuna, especialmente en un momento en el que la agenda política ofrecía pocos temas de relevancia y el Gobierno necesitaba concentrarse en la construcción de acuerdos para avanzar con reformas legislativas en el Senado. Además, existe la percepción de que el Mundial provocará una desaceleración de la actividad política y parlamentaria, mientras que la cercanía del calendario electoral dificultará progresivamente la búsqueda de consensos con la oposición dialoguista.

Paralelamente, sectores cercanos a Karina Milei analizan la posibilidad de organizar reuniones políticas integradas exclusivamente por funcionarios del Poder Ejecutivo. Según algunas fuentes, este formato tendría como consecuencia la exclusión de Patricia Bullrich, aunque permitiría la participación de Santiago Caputo debido a su rol dentro de la Casa Rosada. Martín Menem tampoco debería formar parte de esos encuentros, aunque su sector mantendría representación a través de dirigentes cercanos a Karina Milei y a Eduardo “Lule” Menem.

Mientras tanto, Javier Milei ha procurado evitar que las diferencias internas escalen públicamente. El Presidente optó por no intervenir en redes sociales contra las declaraciones de Bullrich y, según dirigentes cercanos a la senadora, la conversación mantenida entre ambos se desarrolló en términos respetuosos. De esta manera, aunque las tensiones continúan existiendo dentro del oficialismo, la conducción política busca preservar una imagen de unidad en un momento clave para la gestión y para la agenda legislativa del Gobierno.