El FMI avala la revisión del programa y fija metas: reservas, ajuste monetario y superávit
Este martes, el Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzaron un acuerdo técnico para aprobar la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas. La decisión podría destrabar un desembolso cercano a los USD 1.000 millones y define los principales lineamientos económicos para los próximos meses.
Según el entendimiento, ambas partes coincidieron en avanzar con un esquema que combine desinflación, estabilidad externa y crecimiento, consolidando el rumbo adoptado desde fines de 2023.
“El paquete de políticas busca profundizar los avances en estabilización y en la reducción de la pobreza”, señaló el organismo en un comunicado. En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el acuerdo “refuerza la estabilidad macroeconómica y sienta bases para el crecimiento”.
Rigor monetario y más transparencia
Uno de los ejes centrales será la continuidad de una política monetaria estricta, orientada a sostener la baja de la inflación. El FMI remarcó que se mantendrá un enfoque “lo suficientemente riguroso”, acompañado por mayor transparencia, incluyendo la publicación de informes trimestrales sobre el desempeño del programa.
También se prevé una ampliación de las bandas cambiarias, en un intento por dar mayor previsibilidad al mercado.
El desafío de las reservas
El acuerdo reafirma la necesidad de fortalecer las reservas. El programa contempla:
- Compras por al menos USD 10.000 millones en el mercado cambiario durante el año
- Un aumento mínimo de USD 8.000 millones en reservas netas
En lo que va de 2026, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumula cerca de USD 6.000 millones, mientras que las reservas netas crecieron alrededor de USD 4.500 millones, afectadas por pagos de deuda y variaciones internacionales.
Sin embargo, estimaciones privadas indican que la acumulación efectiva aún se ubica por debajo de lo esperado, lo que marca uno de los principales desafíos del programa.
Ajuste fiscal y reformas estructurales
El entendimiento también ratifica la necesidad de sostener un estricto control del gasto público y mantener el superávit fiscal, con margen para asistencia social focalizada.
Además, el FMI insiste en avanzar con reformas que impulsen:
- el empleo formal
- la inversión privada
- el desarrollo del mercado de capitales
- la productividad
En síntesis
El acuerdo no cambia el rumbo: lo profundiza.
Más disciplina fiscal, menos emisión y mayor acumulación de reservas como condiciones para estabilizar la economía… con el desafío de no frenar la actividad en el camino.





