El FMI exigió al Gobierno más desregulaciones que acompañen la reforma laboral

El organismo advirtió que “en ausencia de otras reformas, la liberalización del mercado laboral podría resultar contraproducente”. También pidió un tipo de cambio “más flexible”.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió al Gobierno de Javier Milei por la implementación de la reforma laboral pero le exigió más desregulaciones ya que alertó que “en ausencia de otras reformas, la liberalización del mercado laboral podría resultar contraproducente“.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) sostuvo que una reforma laboral en Argentina podría generar un aumento importante del empleo si el país logra acercar sus regulaciones laborales a las que existen en otros países latinoamericanos considerados comparables.

Según el organismo internacional, modificar las normas relacionadas con contratación, despidos y negociación colectiva podría incrementar el nivel de empleo en más de cinco puntos porcentuales en un plazo de dos años. Además, indicó que esos efectos positivos podrían mantenerse y ampliarse en el mediano plazo si se reducen las diferencias estructurales que hoy existen entre Argentina y otras economías de la región.

La evaluación fue incluida en el documento publicado por el FMI tras la revisión de las cuentas argentinas, un informe que funciona como balance y análisis sobre la situación económica del país y las políticas impulsadas por el gobierno nacional.

Sin embargo, el organismo también advirtió que una flexibilización laboral aplicada de manera aislada podría tener consecuencias negativas. En ese sentido, señaló que si no se acompaña con otras reformas económicas y estructurales, la liberalización del mercado de trabajo podría terminar provocando una caída del empleo cercana a dos puntos porcentuales en el mediano plazo.

Por ese motivo, el FMI recomendó que el gobierno de Javier Milei avance con cautela y tenga en cuenta los efectos que puede generar la apertura económica actual.

El organismo consideró que las reformas laborales no deberían pensarse como una solución única o automática para generar crecimiento y empleo, sino como una herramienta que facilite una reorganización más eficiente de la economía y de los distintos sectores productivos.

En otras palabras, el Fondo entiende que flexibilizar el mercado laboral solo podría funcionar positivamente si al mismo tiempo existen condiciones macroeconómicas y productivas que permitan absorber trabajadores y generar nuevas oportunidades de empleo.

Además de los cambios laborales, el FMI insistió en la necesidad de realizar reformas en el sistema educativo y de capacitación profesional.

En particular, recomendó ampliar y modernizar las escuelas técnicas y los espacios de formación laboral para que las habilidades de los trabajadores se adapten mejor a las nuevas demandas del mercado laboral y a los cambios tecnológicos y productivos.

Según el informe, mejorar la capacitación permitiría que más personas puedan insertarse en sectores económicos dinámicos y reduciría los problemas de desajuste entre la oferta y la demanda de empleo.

Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional también se refirió a la política cambiaria y sostuvo que las políticas macroeconómicas deben acompañar el proceso de reforma laboral.

En ese marco, pidió avanzar hacia un esquema de tipo de cambio más flexible, es decir, con un dólar que tenga mayor libertad de movimiento y menos rigidez por parte del Estado.

El organismo explicó que mantener políticas prudentes y un tipo de cambio más flexible ayudaría a que Argentina pueda adaptarse mejor frente a crisis económicas y frente a los cambios estructurales que atraviesa actualmente su economía.

El FMI también utilizó la experiencia argentina de la década de 1990 como ejemplo para advertir sobre los riesgos de aplicar reformas laborales sin un contexto económico adecuado.

Recordó que durante los años de la convertibilidad se impulsaron reformas laborales ambiciosas en un escenario caracterizado por un tipo de cambio sobrevaluado y salarios con poca capacidad de ajuste hacia abajo.

Según el análisis del organismo, esa combinación terminó generando efectos no deseados, como un aumento de la informalidad laboral y una mayor desigualdad económica y social.

Además, sostuvo que esas consecuencias terminaron debilitando el respaldo político y social a las reformas implementadas durante aquel período.

De esta manera, el FMI planteó que las reformas laborales deben ir acompañadas de políticas económicas, educativas y cambiarias coherentes para evitar desequilibrios y lograr resultados sostenibles en términos de crecimiento y empleo.