El Gobierno volvió a exhibir públicamente las tensiones internas que atraviesa desde que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quedó bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Aunque la situación genera incomodidad dentro del oficialismo, las diferencias más visibles surgieron con Patricia Bullrich, quien se ha mostrado crítica respecto de la continuidad del funcionario.
La controversia se profundizó este martes cuando la presidenta del bloque oficialista en el Senado anunció que Adorni no asistiría el próximo 2 de julio a presentar su informe de gestión ante la Cámara alta. Desde su entorno explicaron que la decisión buscaba evitar una exposición política que consideran perjudicial en medio de la investigación.
Sin embargo, apenas unas horas después, el propio jefe de Gabinete utilizó sus redes sociales para aclarar que continúa a disposición del Senado y que está dispuesto a concurrir cuando sea requerido.
La situación llamó la atención porque apenas días antes había sido el propio Adorni quien había confirmado públicamente su intención de asistir al Congreso para responder consultas de los legisladores.
Desde el entorno del funcionario sostienen que fueron distintos sectores de la oposición e incluso algunos espacios aliados los que manifestaron escaso interés en la realización del informe de gestión. Según esa versión, Adorni no se niega a concurrir y mantiene su disposición para hacerlo cuando sea solicitado formalmente.
Los cruces ocurren en medio de una creciente distancia política entre el jefe de Gabinete y Patricia Bullrich. La ministra fue una de las pocas integrantes del Gobierno que expresó cuestionamientos públicos respecto de los gastos que el funcionario no habría podido justificar y que forman parte de la investigación judicial en su contra.
Mientras tanto, Adorni encabezó una serie de reuniones con senadores oficialistas en la Casa Rosada. Bullrich no participó de esos encuentros, lo que fue interpretado como una nueva señal de la tensión existente entre ambos dirigentes.
Como muestra de respaldo político, las reuniones contaron con la presencia de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y una de las figuras más influyentes dentro del Gobierno nacional.
Los encuentros se desarrollaron en distintos horarios a lo largo del día y reunieron a legisladores de diversas provincias. También participó el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, quien tuvo a su cargo la organización de las reuniones.
Algunos senadores no pudieron asistir por compromisos previamente asumidos o viajes oficiales al exterior. Entre ellos estuvieron Luis Juez, Francisco Paoltroni y María Emilia Orozco.
En paralelo, Bullrich continúa negociando con distintos bloques parlamentarios para intentar contener los proyectos impulsados por la oposición que buscan remover al jefe de Gabinete o avanzar con pedidos de interpelación.
Según fuentes parlamentarias, la posibilidad de suspender el informe de gestión habría sido discutida dentro del oficialismo y contó con respaldo de otros integrantes del círculo cercano al presidente.

Por otra parte, durante una reunión de labor parlamentaria realizada este martes, los distintos bloques definieron los temas que serán tratados en la próxima sesión del Senado. Entre ellos figuran la designación de jueces y un proyecto relacionado con la inviolabilidad de la propiedad privada.
Desde el oficialismo sostienen que cualquier intento de interpelar a Adorni requiere previamente un dictamen de comisión. Además, argumentan que, si la oposición pretende avanzar sin ese paso, necesitará reunir una mayoría especial de dos tercios de los votos, un número que consideran difícil de alcanzar.
La decisión de no asistir al Senado también generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos. Algunos legisladores recordaron que la Constitución establece que el jefe de Gabinete debe concurrir periódicamente al Congreso para brindar informes sobre la marcha del Gobierno.
En ese sentido, remarcan que hasta el momento Adorni solo presentó un informe de gestión ante la Cámara de Diputados y consideran que la ausencia en el Senado podría generar nuevos cuestionamientos institucionales.
Incluso algunos espacios aliados manifestaron preocupación por el impacto político que podría tener la cancelación de la presentación, al considerar que una ausencia podría fortalecer los reclamos opositores.
Desde el Gobierno, en tanto, explicaron que uno de los motivos de la suspensión es que los bloques parlamentarios todavía no habían enviado las preguntas que habitualmente sirven de base para la elaboración del informe.
Según indicaron fuentes oficiales, el equipo del jefe de Gabinete aún no había comenzado a preparar la exposición porque seguía esperando los cuestionarios correspondientes, para los cuales los legisladores disponían de un plazo administrativo específico para su presentación.





