Villarruel y Bullrich buscan descomprimir la interna del oficialismo tras una semana de tensión en el Senado

La vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, mantuvieron una reunión en el despacho de la titular de la Cámara alta con el objetivo de reducir las tensiones internas que atravesó el oficialismo tras la conflictiva sesión de la semana pasada. El encuentro se produjo durante el receso invernal, luego de que el tratamiento de la ley de propiedad privada pasara a un cuarto intermedio hasta el 6 de agosto y de que se conociera una denuncia entre empleados de ambas dirigentes por amenazas y otros mensajes.

 

La disputa se profundizó durante el debate de la ley impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que propone modificaciones en materia de expropiaciones, desalojos, manejo del fuego y venta de tierras a extranjeros. Según trascendió, Villarruel realizó gestiones para impedir que el proyecto avanzara, lo que generó malestar entre legisladores oficialistas y aliados. Además, el texto sufrió numerosas modificaciones durante su tratamiento, situación que provocó críticas por la falta de previsibilidad en el debate parlamentario.

 

El conflicto también tuvo como antecedente la eliminación del capítulo referido a los barrios populares, una decisión que contó con el respaldo de sectores dialoguistas y del kirchnerismo, mientras que en paralelo crecieron las diferencias internas acompañadas por filtraciones de chats y acusaciones cruzadas entre ambos sectores del oficialismo.

 

Pese a ese escenario, fuentes parlamentarias señalaron que la reunión entre Villarruel y Bullrich se desarrolló en un clima más distendido y buscó encauzar la relación dentro del interbloque libertario de cara a la agenda legislativa del segundo semestre.

 

Entre los proyectos que el Senado deberá tratar en los próximos meses figuran la reanudación del debate sobre la ley de propiedad privada, la ley de Sociedades, la reforma del régimen de zonas frías, el denominado “súper RIGI”, cambios en el etiquetado frontal de alimentos, iniciativas sobre ludopatía y salud mental, además del tratamiento del Presupuesto 2027. Según distintas fuentes legislativas, los bloques aliados también reclamarán mayor protagonismo en la definición de la agenda parlamentaria, lo que representará un nuevo desafío para el oficialismo.