La derrota frente a España en la final del Mundial dejó una profunda tristeza entre los argentinos. Quedarse a las puertas de conquistar la cuarta Copa del Mundo genera una inevitable sensación de vacío. Sin embargo, el recorrido de la Selección Argentina durante el ciclo encabezado por Lionel Scaloni también deja motivos para el orgullo, respaldados por un rendimiento sostenido y una serie de estadísticas que la ubican entre las mejores selecciones de la historia reciente.
Desde la llegada de Scaloni al banco de suplentes, Argentina logró consolidar una competitividad que durante años había sido esquiva. Su primer gran desafío internacional fue la Copa América de Brasil 2019, donde quedó eliminada en semifinales frente al seleccionado anfitrión por 2-0, en un encuentro que estuvo marcado por fuertes polémicas arbitrales. A partir de ese momento, el equipo inició una evolución constante tanto en su funcionamiento como en sus resultados.
Uno de los datos más destacados de este proceso es la impresionante racha en partidos de eliminación directa. Desde aquella derrota ante Brasil en 2019 hasta la final del Mundial frente a España, la Selección permaneció siete años sin perder un encuentro decisivo en fases de eliminación. Se trata de una marca excepcional, difícil de igualar en la historia del fútbol internacional.
Entre los antecedentes más cercanos aparece la Alemania Occidental de la década de 1970, que se mantuvo invicta en instancias eliminatorias desde la Eurocopa de 1972 —período en el que también conquistó el Mundial de 1974— hasta caer por penales ante Yugoslavia en la Eurocopa de 1976.
También figuran como referencia la Italia de los años treinta, que obtuvo el Mundial de 1934, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 y el Mundial de Francia 1938, así como la Francia que conquistó el Mundial de 1998, la Eurocopa de 2000 y las Copas Confederaciones de 2001 y 2003.
Aunque la final terminó con una derrota, el ciclo de Lionel Scaloni deja una de las etapas más exitosas de la historia del fútbol argentino. La regularidad alcanzada en las instancias decisivas y la capacidad de competir al máximo nivel durante tantos años convierten a esta Selección en un equipo que ya ocupa un lugar destacado entre los grandes seleccionados de todos los tiempos.




