Granja Tres Arroyos cerró una planta en Entre Ríos

La empresa avícola Granja Tres Arroyos, una de las más importantes del país y propietaria de la ex Cresta Roja de El Jagüel, atraviesa una profunda crisis financiera y laboral que sumó un nuevo episodio esta semana con el cierre por tiempo indeterminado de una de sus plantas en Entre Ríos.

Se trata del establecimiento “La China”, ubicado en la ciudad de Concepción del Uruguay. La decisión dejó en riesgo alrededor de 950 puestos de trabajo y se produjo en medio de conflictos sindicales, atrasos salariales y una fuerte caída de la actividad productiva de la empresa.

El cierre ocurrió mientras también continúan los problemas en la planta de El Jagüel, en el partido de Esteban Echeverría, donde los trabajadores vienen realizando protestas y bloqueos por falta de pago de salarios y por el deterioro de las condiciones laborales.

Según informó la empresa, la planta entrerriana permanecerá cerrada “por tiempo indeterminado y hasta nuevo aviso”. Los empleados se encontraron con el establecimiento cerrado con cadenas y candados cuando llegaron a trabajar. En la entrada había un cartel firmado por el directorio comunicando la suspensión total de las actividades.

La compañía explicó que tomó la decisión debido a los “constantes conflictos gremiales” que, según su versión, afectaron gravemente el funcionamiento de la cadena productiva. Desde Granja Tres Arroyos denunciaron que durante los últimos meses hubo paros frecuentes, trabajo a desgano, altos niveles de ausentismo y bloqueos impulsados por sectores sindicales.

Además, la firma sostuvo que algunos dirigentes sindicales realizaron medidas consideradas “inflexibles y desproporcionadas”, e incluso denunciaron situaciones de tensión y bloqueo contra trabajadores que querían continuar trabajando para mantener operativa la planta.

La empresa aseguró que intentó mantener instancias de diálogo, pero afirmó que finalmente decidió cerrar temporalmente el establecimiento porque ya no podía garantizar condiciones mínimas de funcionamiento y seguridad.

Sin embargo, del lado de los trabajadores la situación es interpretada de otra manera. Los empleados denunciaron que nunca fueron avisados previamente sobre el cierre y señalaron que la empresa mantiene importantes deudas salariales.

De acuerdo con los reclamos sindicales y con información publicada por distintos medios, Granja Tres Arroyos adeuda el 70% de la segunda quincena de abril y la totalidad de la primera quincena de mayo. Muchos trabajadores aseguran que vienen cobrando sus sueldos en cuotas desde hace meses.

La crisis económica de la compañía no es nueva. Durante el último tiempo, la empresa ya había aplicado recortes de personal, programas de retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y reducciones en las jornadas laborales para intentar disminuir costos.

En la planta de Concepción del Uruguay, por ejemplo, se había implementado un esquema de trabajo reducido de cuatro días semanales. Los lunes no se realizaba actividad y esa jornada se pagaba solamente al 65% del salario habitual.

La situación productiva también se deterioró de manera significativa. Según distintos informes, la empresa pasó de faenar aproximadamente 700.000 pollos diarios a cerca de 200.000, una caída muy fuerte que refleja el impacto de la crisis sobre la actividad avícola.

A esto se suma el cierre de otras plantas durante los últimos meses. En noviembre del año pasado, Granja Tres Arroyos ya había cerrado definitivamente otro establecimiento llamado “Becar”, también ubicado en Concepción del Uruguay. En aquel momento, los trabajadores fueron trasladados a la planta La China, que ahora también quedó paralizada.

En paralelo, la crisis afecta a otras instalaciones del grupo empresarial. En la planta Wade, la ex Cresta Roja ubicada en El Jagüel, los conflictos laborales volvieron a intensificarse recientemente.

Los trabajadores realizaron bloqueos en el ingreso y egreso de camiones para reclamar el pago de salarios atrasados y denunciar las difíciles condiciones económicas que atraviesan. Según pudo saberse, muchos empleados todavía no cobraron parte de sus haberes correspondientes a abril.

Incluso algunos trabajadores despedidos manifestaron preocupación por posibles descuentos y por la falta de pago de los días afectados por las medidas de fuerza.

La empresa también enfrenta una delicada situación financiera. De acuerdo con registros oficiales citados por distintos medios, Granja Tres Arroyos acumula miles de millones de pesos en cheques rechazados y documentos impagos.

Parte de la crisis se relaciona además con problemas estructurales que afectan al sector avícola argentino desde hace tiempo. Entre ellos aparecen el impacto de la gripe aviar, la pérdida de mercados de exportación —especialmente el chino— y la creciente competencia de productos importados.

La pérdida del mercado chino tuvo un impacto importante para la compañía porque obligó a redirigir gran parte de su producción al mercado interno, afectando sus ingresos por exportaciones.

Ante este escenario, la empresa había iniciado previamente un Procedimiento Preventivo de Crisis ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, buscando aplicar medidas de ajuste y reestructuración para evitar un colapso mayor.

Mientras tanto, los trabajadores continúan reclamando la reapertura de las plantas, el pago de los salarios adeudados y garantías para sostener las fuentes laborales en medio de un contexto cada vez más incierto para cientos de familias vinculadas a la actividad avícola.