Rogelio Frigerio criticó a la oposición: “señalan los baches tras haber deteriorado las rutas durante décadas”

El jueves 9 de abril de 2026, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, se reúne con El Entre Ríos en una mesa discreta del café de una estación de servicio en Concordia, un espacio que pasa casi inadvertido en medio del movimiento habitual del lugar.

A pesar de que en un primer momento se percibe cierto cansancio, el eje del intercambio se define rápidamente a partir de la necesidad de transmitir un mensaje claro. Con excepción de la participación en la jornada del Clúster del Pecan en el Centro de Convenciones, los temas abordados durante la entrevista se caracterizan por su complejidad: una crisis de recursos calificada como “más grave que en pandemia”, en un contexto de caída de la actividad económica; el conflicto salarial con el sector docente; la reforma previsional; las tensiones con Uruguay a raíz de la planta de HIF Global; los cruces con la oposición y el delicado equilibrio que exige la relación con el gobierno nacional.

De manera reiterada, Rogelio Frigerio pone el acento en una idea central que, en clave futbolera, remite a la decisión de no postergar los problemas, sino enfrentarlos. Este planteo aparece acompañado por una crítica sostenida hacia las gestiones anteriores, a las que responsabiliza por no haber resuelto cuestiones estructurales. En ese sentido, advierte que la Caja de Jubilaciones se encamina hacia una situación límite, insistiendo en la urgencia del problema.

Entre las distintas definiciones, una en particular sobresale: se advierte que el clima político de los últimos tiempos resulta poco favorable. La afirmación aparece en un tono cercano al lamento y se vincula con una comparación implícita con etapas previas de gestión a nivel nacional, cuando se priorizaba la asignación de recursos a Entre Ríos sin atender al signo político del gobierno provincial.